
Francia, la Europa con clase.
Viajar a Francia es viajar al corazón de Europa. Francia, con una superficie de 675 417 km² y una población de 64,5 millones de habitantes, es uno de los países más grandes de Europa. El este de Francia, y el sur, son montañosos, destacando como pico más alto de Europa, el Mont Blanc (4 810 m). La Francia central es una planicie, y está formada por cuatro cuencas fluviales: la del Sena en el norte, la del Loira y la del Garona en el oeste. Y la del Ródano que, procede del Lago Lemán, para desembocar en el Mediterráneo.
Francia es una república, con un sistema semipresidencialista, dónde el presidente de la república es el Jefe del Estado y tiene el papel político más importante del país., siendo el máximo responsable de la política exterior y de defensa. Aunque las labores de gestión diarias corresponden al primer ministro.
Francia es la sexta economía mundial, y uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, siendo su capital, París, el principal destino turístico del mundo. París está situada al norte de Francia, y es la ciudad más importante del país, con 3 millones de habitantes en la ciudad y hasta 12 si incluimos su área metropolitana. Pero si incluimos sólo los distritos con interés turístico es una ciudad muy manejable, también gracias a su excelente red de transporte público.
Francia está llena de atractivos turísticos, principalmente por ser un país que conserva perfectamente el legado de su historia, pudiendo recorrer esta en sus castillos, monumentos y museos. Pero un atractivo turístico que no podemos pasar por alto es su gastronomía. Es muy habitual viajar a Francia para poder disfrutar de su deliciosa gastronomía, caracterizada por su variedad, fruto de la diversidad regional francesa, pero también por su refinamiento está considerada una de las principales cocinas del mundo.