Mundoviajero•net

Viajar a Sevilla.

Viajar a Sevilla

Guias de Viaje >> España >> Sevilla

Viajar a Sevilla.

Viajar a Sevilla es viajar al emblema y capital por excelencia de Andalucía, es un destino para no perderse, tanto para el viajero foráneo como para cualquier español interesado por el arte, la cultura y la gastronomía. Enclave histórico donde los haya, su pasado y su presente están íntimamente ligados a la presencia de la arteria fluvial de la ciudad, el río Guadalquivir, que es además red de comunicación de la ciudad con el mar. Desde sus orígenes como asentamiento de población, Sevilla ha desempeñado el papel de puerto fluvial y vía de comunicación con el Océano Atlántico y el resto de Andalucía.

viajar a sevillaLos orígenes de la ciudad se calculan en el siglo IX a. C. Su fundador fue nada menos que Julio César, que la nombró como Lulia Rómula Híspalis; cuenta la leyenda que el héroe mitológico Hércules marcó con seis pilares de piedra el punto donde la ciudad debería tener su emplazamiento. Cuna de emperadores como Trajano o Adriano, los días de gloria de la ciudad en el Imperio Romano se extendieron durante los siglos II, III y IV d. C. Entonces se transformó en la ciudad más importante de España, y una de las más relevantes del mundo entonces conocido.

El esplendor romano terminó en el año 411, cuando los vándalos tomaron la provincia Bética; durante el reinado de Justiniano, fue ocupada por los visigodos, y fue con Recaredo (589) cuando vivió una época de gran despliegue cultural. La actual denominación de la ciudad proviene del término Isbiliya, que fue escogido en lugar de Híspalis en el año 712, con la dominación islámica de la Península. Los cinco siglos que siguieron convirtieron a la ciudad en un importante enclave político y cultural dentro del mundo islámico. Tras la caída del califato de Córdoba en el s. XI, el reino de Sevilla se convirtió en independiente; por él pasaron los almorávides y los almohades hasta el s. XIII, cuando Fernando III convirtió a la ciudad en reino cristiano.

Después de tantos avatares, Sevilla vivó grandes momentos de gloria: la construcción de la Catedral, su conversión en puerto del Nuevo Mundo con el descubrimiento de América… hasta que llegó el s. XVIII y comenzó un declive que se frenó en el XIX, con la nueva expansión que conllevó la construcción del ferrocarril y el derribo de las murallas antiguas. La Exposición Iberoamericana de 1.929 culminó este proceso con la construcción de enclaves emblemáticos, como la Plaza de España o los Jardines de María Luisa. Entonces se remodeló la infraestructura de la ciudad con las obras de canalización del río, la red de tranvías… Hasta la construcción del aeropuerto y la Exposición Universal de 1.992, que constituyó una auténtica puerta del s. XXI para una ciudad que hoy está abierta al futuro.

Siguiente >>