Llegar por carretera a Melbourne es una opción muy utilizada por los turistas que deciden conocer la parte sur del continente australiano “a su aire”, bien en potentes coches todo terreno, bien en grandes caravanas, que permiten al conductor una amplia autonomía para recorrer grandes distancias alejados de la civilización.
Melbourne es la segunda ciudad de Oceanía en número de habitantes, y por tanto llegar a ella en cualquier medio de transporte resulta bastante sencillo. Tanto en avión, como en barco, tren o coche, llegar a Melbourne es sólo una cuestión de tiempo, y es que es la ciudad más austral del continente australiano.
Phillip Island representa un extraño combinado enclavado en la bahía de Port Phillip, a 140 kilómetros de distancia de Melbourne. En apenas 10 hectáreas de extensión conjuga un riquísimo parque natural, en el que además de koalas y focas podemos encontrar la rara especie del pingüino más pequeño del mundo, el pingüino azul, con el circuito del Gran Premio de Motociclismo Phillip Island.
Otra de las opciones para llegar a Melbourne, en este caso sólo para los visitantes que procedan de otras ciudades del continente australiano, es en tren.
La National Gallery de Melbourne, o Galeria Nacional de Victoria, es museo y galería de arte. Fue fundada en el año 1861, y por tanto ostenta el privilegio de ser la galería de arte público más antigua y más grande del continente australiano.
El medio de transporte para llegar a Melbourne desde cualquier punto del continente australiano o desde cualquier otra parte del mundo es el avión. Llegar en avión a Melbourne requiere aterrizar en el aeropuerto de Tullamarine, situado a 21 kilómetros al noroeste de la ciudad.
Si no encuentra la información deseada sobre llegar por carretera a melbourne, intente realizar la búsqueda en Google: