Los barrios de Edimburgo son, esencialmente, tres: Old Town, New Town y Leith. El centro de la ciudad está dividido en dos áreas por los Princes Street Gardens. Al norte encontraremos Old Town o la parte histórica de Edimburgo, mientras que New Town es la parte nueva. Leith es el puerto de la ciudad y el terreno más separado del centro.
Antes de viajar a Edimburgo conviene en cuenta conocer algunos datos de interés que pueden hacer que disfrutes más de tu estancia y no te encuentres con esos pequeños imprevistos que pueden dar al traste con unos días perfectos de vacaciones.
Llegar en tren a Edimburgo puede ser interesante si se acude desde otras localidades como Glasgow o Liverpool. Sin embargo, llegar hasta Edimburgo en tren desde España supone recorrer un trayecto demasiado pesado, ya que hay que hacer parada en París, después viajar a Londres y posteriormente recorrer los más de 600 kilómetros entre la capital británica y Edimburgo.
La Catedral de St Giles se encuentra a medio camino entre el Palacio de Holyroodhouse y el Castillo, en la famosa Royal Mile de Edimburgo. Su origen data del siglo IX, cuando fue consagrada a San Giles, patrón de los leprosos.
El Castillo de Edimburgo es, en realidad, una antigua fortaleza que hoy se ha convertido en el verdadero símbolo de la ciudad. Más de un millón de personas visitan todos los años este impresionante recinto, que domina toda la ciudad asentado sobre la colina de Castle Hill.
La Royal Mile o Milla Real, en castellano, es la calle más conocida y transitada de la ciudad. En sus extremos se encuentra el Palacio de Holyroodhouse, al este, y el Castillo de Edimburgo, al oeste. A ambos lados de la calle aparecen los famosos “closes” o callejones que dan forma al aspecto medieval que tiene la ciudad. Conviene perderse en ellos y contemplar así el verdadero ambiente de Edimburgo.
Si no encuentra la información deseada sobre edimburgo, intente realizar la búsqueda en Google: